El Campeonato del Mundo indoor de Kujawy Pomorze, disputado en la ciudad polaca de Toruń, ha confirmado con rotundidad el extraordinario momento que atraviesa el atletismo español. #EspañaAtletismo ha firmado una actuación de altísimo nivel —cinco medallas, ocho finalistas y una notable profundidad competitiva— que refuerza su posición entre las grandes potencias internacionales.
El balance global del equipo, formado por 21 atletas (de 22 preseleccionados), no solo destaca por los resultados, sino por la solidez colectiva, la ambición competitiva y la proyección de futuro que transmite una generación en pleno crecimiento.
El campeonato se celebró en el Kujawsko-Pomorska Arena de Toruń, una instalación de referencia en el panorama internacional, con gradas llenas en todas las sesiones. En este escenario, la selección española volvió a demostrar su identidad competitiva, basada en la combinación de experiencia consolidada y una nueva generación de atletas que irrumpe con fuerza en la élite mundial.
Las cinco medallas logradas sitúan esta actuación entre las más relevantes de la historia del atletismo español en pista cubierta, pero, sobre todo, evidencian una tendencia: España ya no compite solo por estar en finales, sino por dominar y subir al podio.
El gran referente fue Mariano García. El murciano firmó una gesta sin precedentes al proclamarse campeón del mundo de 1500 m, logrando así un hito histórico: ser el primer atleta en poseer títulos mundiales en 800 m y 1500 m. Su actuación simboliza a la perfección el carácter competitivo y la ambición que definen al actual equipo español.
El impulso llegó desde el inicio con la medalla de plata en el relevo mixto de 4x400 m, donde Markel Fernández, Paula Sevilla, David García y Blanca Hervás, además de subir al podio, establecieron un nuevo récord de España (3:16.96), reflejo del crecimiento estructural del relevo español.
También en la jornada del sábado, Enrique Llopis conquistó una valiosa plata en 60 m vallas. El atleta de Gandía consolida así su presencia en la élite internacional tras una trayectoria marcada por la constancia y la superación, confirmando que el atletismo español cuenta con especialistas plenamente competitivos al máximo nivel.
La jornada final reforzó aún más esta tendencia ascendente. Mariano García dominó con autoridad la final de 1500 m para colgarse el oro, mientras que Mohamed Attaoui, una de las grandes revelaciones del mediofondo mundial, logró el bronce tras haber firmado previamente un registro de 1:44.48 (14º mundial y 7º europeo de todos los tiempos), confirmando una progresión meteórica que trasciende el ámbito nacional.
El broche llegó con el relevo femenino de 4x400 m, que logró una histórica medalla de bronce. Paula Sevilla, Ana Prieto, Rocío Arroyo y Blanca Hervás evidenciaron el excelente estado de salud del Plan Nacional de Relevos (PNR), convertido ya en una de las grandes fortalezas del atletismo español.

En el plano global, #EspañaAtletismo finalizó en sexta posición del medallero, tras Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, Portugal y Ucrania, y fue octava en la clasificación por puntos con ocho finalistas. Más allá de las cifras, estos resultados consolidan a España como una selección estable en la élite mundial.
Uno de los indicadores más claros del crecimiento es la regularidad competitiva: doce de los trece atletas que participaron en rondas eliminatorias (excluyendo relevos) alcanzaron las semifinales, lo que supone un 92% de éxito en el primer objetivo. A ello se suman seis semifinalistas adicionales (puestos del 9º al 16º), reflejando una base cada vez más amplia y competitiva.
A este rendimiento se suman otros indicadores de eficacia especialmente significativos. El equipo español ha alcanzado un 27% de medallas sobre participaciones, prácticamente duplicando el 14% de media registrado en las tres últimas ediciones. Asimismo, el 44% de las actuaciones se saldaron con puestos de finalista (Top 8), mejorando de forma notable el 30% alcanzado en 2024.
Desde el punto de vista del análisis de rendimiento, el dato más revelador es la capacidad competitiva del equipo: de media, cada atleta mejoró en seis posiciones su ranking teórico previo al campeonato, según el índice de competitividad utilizado por la RFEA. Se trata de un registro extraordinario, muy por encima de las principales potencias europeas, que en este mismo campeonato presentan mejoras medias de entre uno y tres puestos.
El campeonato dejó también tres récords de España (800 m masculino, 60 m vallas masculino y relevo 4x400 m mixto), además de seis mejores registros históricos en Mundiales: Guillem Crespí en 60 m (6.57), Mohamed Attaoui en 800 m (1:44.48), Enrique Llopis en 60 m vallas (7.42), Jaël-Sakura Bestué en 60 m (7.18), el relevo femenino de 4x400 m (3:26.04) y el relevo mixto de 4x400 m (3:16.96).

Los datos estadísticos refuerzan esta lectura de crecimiento sostenido. Mariano García se convierte en el atleta en activo con más participaciones en Mundiales (4), mientras que Eusebio Cáceres amplía su longevidad competitiva con 14 años entre su primera y última participación (2012–2026). Blanca Hervás destaca como la atleta con mayor carga competitiva en el campeonato (5 carreras en tres pruebas) y, junto a Paula Sevilla, entra en el selecto grupo de españolas con dos medallas en un mismo Mundial.
Además, David García y Ana Prieto, ambos con 20 años, se convierten en los medallistas españoles más jóvenes de la historia del campeonato, subrayando el enorme potencial de la nueva generación.
Este Mundial no solo deja resultados, sino una evidencia clara: el atletismo español vive un momento de expansión, competitividad y ambición como pocas veces en su historia reciente. #EspañaAtletismo se ha convertido en una de las selecciones con mejor índice de rendimiento en competición del continente, superando de forma sistemática las expectativas marcadas por las listas de salida y las marcas acreditadas. Una dinámica que proyecta al equipo hacia nuevos objetivos en 2026, con la mirada puesta en el Campeonato de Europa del próximo mes de agosto.
El presidente de la RFEA, Raúl Chapado, resumió el sentir del equipo: «Hemos rozado la perfección competitiva», destacando «un ADN extraordinariamente competitivo y, además, con muchísimo talento. Lo más valioso es que, lejos de encogerse ante la dificultad, se crecen cuanto mayor es el reto». Y añadió: «No es solo una cuestión de números, es actitud, valentía, ambición y acierto en las decisiones técnicas».
El atletismo español no solo compite: avanza, crece y se consolida. Este es el camino de #EspañaAtletismo.