Falleció Emilio Francisco Campra, un vallista de época

Plusmarquista y campeón de España de 110 m vallas
Sábado, 13 de Junio de 2026
Image
Emilio Francisco Campra
José Javier Etayo

El pasado día 10 de junio ha fallecido en su ciudad natal a los 90 años Francisco Campra Bonillo, destacado vallista de finales de los años 50 y principios de los 60. Había nacido en Almería el 14 de julio de 1935, y comenzó su actividad deportiva en 1952, en su época escolar, practicando el baloncesto y el balonmano, además del atletismo. Ya a partir de 1954 se concentra en el atletismo, y en particular en los 110 metros vallas, la prueba que sería suya a lo largo de toda su carrera. Le dirigía su hermano Emilio –de hecho él se llamaba Emilio Francisco–, nacido en 1922, y que había sido también atleta, especialista en medio fondo, y que llegó al podio de los 800 metros en el Nacional de 1942, y  al récord nacional del relevo 4x800 metros.

Pero volvamos a Francisco. En 1954 aparece en el panorama nacional de los 110 metros vallas, en la categoría llamada entonces juvenil, y gana el Campeonato del Frente de Juventudes, en San Sebastián, el 8 de agosto, con una marca de 16.4 que lo coloca octavo en el ranking nacional. También participó en el Nacional absoluto, donde se clasificó quinto. Al año siguiente ya está en la primera fila de los vallistas españoles. En el Campeonato de España no participó Sebastián Junqueras, y esto le dio la ocasión de proclamarse por primera vez campeón nacional, con una marca de 16.1, en una carrera muy disputada, por delante de Juan Busquets y Bernardino Adarraga, ambos con 16.2. Con esa marca de 16.1, era quinto en la lista española del año. En 1956 sigue mejorando su marca, y baja por primera vez de los 16 segundos. En el Campeonato de España sólo puede ser quinto, pero el 7 de octubre en Barcelona, en el Torneo de Campeones, queda segundo con 15.8 tras los 15.7 de José Casals, y con esta marca se coloca segundo español del año, en una competición que fue marcada por los 74,32 de Félix Erausquin en jabalina con el estilo español.

El gran salto de Campra llegó en 1957. La Delegación Nacional de Deportes lo becó, e ingresó en la Residencia Blume. El 19 de mayo se estrena con la selección española, frente a Francia Sur, y una semana después repite ante Alemania, ambos encuentros en la Ciudad Universitaria. En este último quedó tercero con 15.9, su marca del año, y tercera española. Y ya en 1958 se colocó a la cabeza de los vallistas españoles, lugar que no abandonaría hasta su retirada. El 13 de julio, en San Sebastián, se proclamó por segunda vez campeón de España. Ganó la eliminatoria, con su mejor marca hasta entonces, 15.4, y acto seguido la final con 15.2. Con este registro igualó el récord nacional que poseía Sebastián Junqueras desde mayo de 1953. Una semana después en Lisboa ganó en el encuentro contra Portugal, y participó también frente a Dinamarca y Bélgica en Bruselas, y frente a Francia Sur en Mónaco. En octubre igualó el récord de 15.2.

 

Comenzó la temporada de 1959 a muy alto nivel. El 8 de marzo, en los Juegos Universitarios Nacionales celebrados en la Ciudad Universitaria batió el récord de España en la eliminatoria con 15.1, y el día 11 en la final igualó este récord. Al mes siguiente, en el Campeonato de Madrid de clubes, en la misma pista, bajó por primera vez de los 15 segundos, colocando el récord nacional en 14.9. En el campeonato de España, en julio, revalidó su título, con 15.1, y desde agosto a octubre participó en cuatro encuentros internacionales, con gran regularidad en los resultados: segundo ante Austria en 15.1; segundo ante Portugal en 15.2; primero frente a Suiza en 15.2, y segundo ante Francia Sur en 15.2. Terminó la temporada en octubre en Beirut, en los Juegos Mediterráneos. Fue segundo en la eliminatoria con 14.9, no válidos por el viento a favor, y en la final, con 15.4, quedó tercero. Formó también parte del cuarteto de los 4x100, con José Luis Martínez, Jesús Rancaño y José Luis Albarrán; quedaron terceros, tras Francia y Grecia, e igualaron el récord de España con 42.2. Al mes siguiente otro cuarteto en el que también estaba Campra igualó de nuevo este récord en la Ciudad Universitaria.

El año 1960 también tuvo una temporada muy larga. No la empezó bien Campra por las lesiones. No participó ni en el campeonato de España, ni en los encuentros internacionales que disputó España. Aunque preseleccionado para los Juegos de Roma, en la concentración se lesionó. Pero ya en octubre sí pudo acudir a los primeros Juegos Iberoamericanos, en Santiago de Chile. Y su actuación allí valió por todo el año.. Primero fue segundo en la eliminatoria, con 15.2, luego segundo en la semifinal, con 15.1, y finalmente cuarto en la final. La ganó el cubano Lázaro Betancourt con 14.3, seguido por dos brasileños, Conceiçao y Mossa. Campra, con los 14.8 que le dieron el cuarto lugar, batió su récord de España. 

En 1961 hizo una incursión incidental en la pista cubierta, en el Trofeo Canguro, corriendo 60 metros vallas en la recta pintada en la cancha de balonmano, de cemento, del Palacio de los Deportes de Madrid. En la eliminatoria ganó con 8.7, y en la final con 8.4; marcas que no se mejoraron hasta que Rafael Cano hizo 8.1 en 1970, el año en que esta distancia se incorporó al programa del Campeonato de España. Ya al aire libre, este año volvió a los encuentros internacionales. En junio fue segundo contra Francia con 15.2, y en julio tercero ante Italia con 15.1. Pero lo grande llegó en Lisboa el 30 de julio, en el encuentro frente a Portugal. En el Estadio Alvalade, y con viento contrario, ganó Campra con 14.5, por delante del portugués Pedro Almeida que logró 14.7. Esta sería su mejor marca de siempre, que lo colocó 109 en la lista mundial del año –un puesto insólito para un vallista español en aquellos tiempos–, y 38 en la lista europea. El récord lo igualarían, años después, Rafael Cano y Manuel Ufer, pero no fue hasta 1970 cuando Rafael Cano lo batió con 14.4. Todavía en septiembre se enfrentó a Austria, y quedó segundo con 15.3.

En 1962 sólo hubo dos encuentros internacionales para España, ambos en julio frente a Italia B y frente a Francia. Y en ambos estuvo Campra. También volvió al campeonato nacional, que llevaba tres años sin verle. Y ganó, campeón de España por cuarta vez, con 14.9, la mejor marca española del año, en La Coruña el 19 de agosto. Y lo más importante del año, el Campeonato de Europa celebrado en Belgrado en septiembre. Solamente participaron cinco españoles, y entre ellos estuvo Campra en los 110 metros vallas, y se clasificó quinto en su eliminatoria. Pero este fue el canto del cisne. Una grave lesión le obligó a retirarse definitivamente de la alta competición. 

A partir de ahí su vida deportiva cambió de foco. Obtuvo en la Escuela Militar de Educación Física de Toledo el título de Monitor Nacional de Atletismo, con el número 1 de la promoción, y desde entonces se dedicó a entrenar a sucesivas generaciones de atletas, como había su hermano y casi homónimo. Por otro lado fundó el Club de Tenis Almería, lo presidió durante 25 años, y era el Presidente de Honor. La ciudad de Almería le concedió su medalla de plata, y dio su nombre a una calle. 

Descanse en paz, Emilio Francisco Campra.

 

HISTORIAL DEPORTIVO DE EMILIO FRANCISCO CAMPRA

Fallece Francisco Campra, el atleta que elevó el deporte almeriense a la historia - IDEAL

Paco Campra cruza su última meta: muere el héroe de los Juegos Mediterráneos - La Voz de Almería

El Ayuntamiento muestra el pésame por el fallecimiento de Francisco Campra