La dama de asfalto

Ninguna mujer española ha corrido los 10 km y el medio maratón más rápido que Carla Gallardo
Viernes, 10 de Abril de 2026
Alberto Hernández
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Carla Gallardo RESP medio maraton Berlin
Carla Gallardo batiendo el récord de España de media maraton en Berlin

Carla Gallardo avanza radiante hacia la Puerta de Brandeburgo. Apenas quedan unos metros. Grita al público, exige su complicidad. Se viene arriba. Lleva 21 kilómetros en las piernas, pero la fatiga se evapora ante la realidad del cronómetro. Solo hay espacio para la emoción. Sabe que el récord de España de medio maratón es suyo, solo queda certificar el detalle numérico y, mientras tanto, deleitarse con uno de esos regalos que el atletismo concede con racanería: la plenitud absoluta. 

La imagen no sucede por casualidad. “Era algo intencionado. En diciembre, cuando planificamos la temporada, lo señalamos como uno de los principales objetivos. Mi mánager, Kevin Vinuesa, de Pineda Sport, me ofreció Praga o Berlín. Elegí la segunda. Sabía que el récord era posible porque en Valencia, con una preparación bastante humilde, había corrido en 1:09:14”, explica quien, dándose la razón a sí misma, finalmente detuvo el reloj en 1:08:30 (entre tanto también puso a su nombre la mejor marca nacional de 15 km (48:46) y es más que probable -falta confirmación oficial- que la de 20 km, en poder de Kautar Boulaid con 1:05:18).

 

Tales eran su confianza y estado de forma que el viaje por la capital alemana (“¡Cuánta historia! ¡Qué recorrido tan llano, monumental y abarrotado de público!”) resultó increíblemente plácido. Una sensación de esfuerzo sostenido, disfrute continuo, sin trazas de sufrimiento mental ni físico, a pesar de que el día no amaneció con toda la benevolencia que podría suponérsele. Fue una jornada ventosa; no desapacible, tampoco pacífica. “Pero Marc me llevó a la perfección”. 

Marc Tortell, la liebre: “Fue compañero mío en Madrid, cuando entrenaba con Arturo Martín. Es medio alemán, así que se lo propuse. No me fiaba de nadie que no fuese de mi confianza, con lo bien que estaba no quería arriesgarme a echar todo al traste por acabar en un mal grupo. Teniendo la oportunidad que tenemos las chicas en este aspecto, que alguien pueda ir contigo desde el principio hasta el final, hay que aprovecharla”. 

Fue su actual preparador, José Enrique Villacorta, quien dictó prudencia, traducida a un ritmo medio de tres minutos y quince segundos por kilómetro, pues ella quería “ir más rápido, sabía que podía estar por debajo de la ‘hora ocho’ y que aguantaría a ‘tres trece’ el mil, pero él me bajó un poco, me hizo ver que el récord era más que suficiente y hay tiempo para correr mucho más deprisa. Mi intención de arriesgar se debía a que no quería desperdiciar la oportunidad porque mi vida como atleta no ha sido muy lineal”.

Carla, 27 años cumplidos este invierno, se refiere a lesiones de variado pelaje, frenazos forzosos que interrumpieron su progresión de niña prodigio (a las órdenes de Santiago de la Parte fue séptima en los 3000 m del Mundial sub 20), una época que reconoce no haber gozado plenamente: “Tenía mucha presión externa de sub 18 y sub 20. A nivel nacional, cuando ganaba era una liberación, pero no acababa de estar satisfecha. En pruebas internacionales me exigía tener que estar siempre muy arriba. No disfrutaba, estaba deseando que llegara el verano y acabar la temporada. Ahora, de mayor, me da igual todo y la única que me mete presión soy yo… Estoy disfrutando mucho porque correr es lo que más me gusta”. 

A pesar de los altibajos su hoja de servicios es envidiable. A lo ya mencionado hay que añadir el récord de España de 10 km (31:11) y los títulos en esa disciplina (2025) y campo a través (2022). Además, sus registros en 5 km (15:37) y 5000 m (15:10.62) se encuentran en el top 10 del ranking español all time, 6º y 8º respectivamente. 

 

Una vez demostrada su destreza en el asfalto (“el maratón está en mente, pero no será este año”) quiere quitarse “las malas sensaciones que he tenido en la pista”. Lo intentará en los 10 000 metros (Campeonato de España, Mahón, 9 de mayo), su debut en las 25 vueltas, donde atacará la mínima para el Europeo de Birmingham (32:00.00). Será una primera toma de contacto, pero la pregunta, de cara a un futuro cercano, es obligada: ¿Tienes en la cabeza el récord de España? “Es difícil, fíjate quién lo tiene (Marta Domínguez, 30:51.69), pero si me adapto bien… ¿por qué no?”. 

No obstante, previo a su desquite con el tartán, tiene una nueva cita en la carretera. El 18 de abril regresará a Laredo, el lugar donde el curso pasado estableció su registro de 10 km: “Mi intención es bajar de los 31 minutos, pero también es la de mi compañera María Forero”. La traducción es sencilla y contrasta con su habitual manera de encarar estas hazañas (palabra que suena viejuna, pero define el hecho de conquistar algo que nadie ha logrado antes): “No es que trabaje en silencio o esconda mis intenciones, nada más lejos de la realidad, aunque es cierto que me gusta atacar los récords tranquila. No me sale publicitarlo, pero soy transparente y, si me preguntan, lo digo”. Para los curiosos: a la orilla del Cantábrico no habrá trabajo en equipo y cada una batallará por su cuenta y riesgo. Ni siquiera compartirán liebre; Carla seguirá la estela de Jorge Fresnillo y María la de Rober Alaiz.

Hace poco más de tres meses que tomó la decisión de mudarse a León para compartir el método de José Enrique Villacorta y la animosa concepción del deporte que poseen los Lion´s Factory (atletismo sin mucho drama, simple juego de privilegiados que hay que tomarse un poquito en serio por respeto al aficionado y a uno mismo). “Me he adaptado muy bien al grupo, al plan y a la ciudad, que es muy parecida a Palencia. Hago muchas horas de entreno, pero sin demasiado impacto, me parece muy inteligente. Resulta agradable para alguien como yo, fondista pura, pues metemos muchas sesiones a umbral. Hablo mucho con Villa, es fácil entenderse con él”, detalla Carla antes de aclarar que el cambio tuvo más motivaciones personales que profesionales: “Llevo viviendo fuera de casa desde los 16 años, en las residencias de los centros de alto rendimiento, primero Palencia y luego Madrid. Necesitaba mi espacio. Me encantaba entrenar en la Blume y sentía la tranquilidad de esa burbuja, pero fuera de allí la ciudad me comía. Lo único que me podía seguir atando es mi pareja, Carlos Oliver, pero él es triatleta y tiene la misma flexibilidad de horarios que yo, así que optamos por irnos a León, aunque alternamos con Mallorca, de donde es él. Es la persona que más me ha ayudado, porque tiendo a sobrepensar mucho y, con tanto cambio… de entrenador, de ciudad, de método… las mudanzas me estresan y él ha estado a mi lado para que todo pudiera ir sucediendo progresivamente”. Ese agradecimiento lo hace extensivo a “a cada persona que me he cruzado en mis distintas etapas porque gracias a cada una de ellas he crecido y me he forjado como atleta y como la mujer que soy a día de hoy. Me siento muy afortunada por cómo me han acogido y todo lo que me han enseñado allá por donde he pasado. Soy muy consciente de que lo que estoy corriendo ahora es consecuencia de estos13 años (desde los 14 entrenando con Santiago, dos años y medio con Arturo y tres meses con Villa)”.

 

Igual de encantado con la nueva incorporación a su cuadrilla (Rober Alaiz, María Forero, Aarón Las Heras, Carle Arce, Martín Segurola, Óscar Gaitán, Jorge Blanco… poca broma con el nivel) se muestra Villacorta, que a los pocos minutos de conversación da muestras evidentes de entusiasmo ante el provenir: “Va a correr muchísimo tío, ya lo verás… Su prueba es el maratón. Va a encajar genial allí porque le encanta hacer kilómetros, es una fajadora. Es una bestia aeróbicamente hablando, aguanta muchos kilómetros. Además, como le gusta la bici, se le da bien y yo la uso mucho para trabajar, es perfecto de cara a que consiga aumentar el volumen sin machacarse. Ese tiempo en zona 1, a 130 pulsaciones, tres horas dale que te pego, sin sobrecargar los músculos ni las articulaciones… es fantástico para un corredor de fondo. Y lo más importante, asimila cada sesión”.

El míster pone mucho afán (“a ver cómo lo escribes”) en definir a Carla como una “curranta nata”. Se refiere a que la licenciada en medicina, especializada en la rama de estética (actualmente formándose en medicina china y acupuntura), puede dar lugar a engaño a quien no comparta su entorno. La palentina siempre luce impecable al competir o entrenar, al igual que en las redes sociales, lo que lógicamente no es incompatible con una entrega sin medida a su oficio, un gusto exacerbado por el machaque y una mentalidad dura como el pedernal: “El atletismo le encanta, su dedicación es del 100%... Además, escucha mucho, como yo, que trato de que el atleta haga las cosas que considero que le vienen mejor tras estudiar su punto de vista, jamás decir aquello de ‘aquí se hace lo que yo diga’. No soy de ordeno y mando”.

Para rematar, entre risas califica a su pupila como “¡una friki! El otro día me vino contando que se enjuagaba los dientes con aceite de coco porque es bueno para la flora bacteriana o no sé qué… Hace ese tipo de cosas que solo se les ocurren a los profesionales como la copa de un pino, a los que viven por y para esto”.

 

HISTORIAL DEPORTIVO DE CARLA GALLARDO