La barcelonesa María La Chica (26 años) se ha proclamado subcampeona de Europa de Trail Running (Trail Race) en su debut como internacional con #EspañaAtletismo. Su historia es apasionante, licenciada en biomedicina, está a punto de acabar su tesis doctoral, compagina su formación e investigación académica con el deporte y se estrenó en la carrera a pie en 2023. En 2024 empezó a correr algún trail, pero sin mayores pretensiones que pasarlo bien.
María La Chica ha empezado a asimilar, poco a poco, su gesta del pasado Europeo Off Road celebrado en Kamnik (Eslovenia) en los que esta barcelonesa, que ha vivido muchos años en Sevilla, aunque ahora está de nuevo en Barcelona, se ha convertido en la segunda mujer española en lograr una medalla de plata en la historia de los EuropEos de Trail Running. Para el gran público, incluso para muchos de los que siguen esta especialidad, María es aún una desconocida, aunque ya los resultados del pasado 2025 hacían presagiar un enorme potencial en esta mujer que empezó a correr cuando cursaba sus estudios universitarios en Biomedicina.
Para el gran público, María La Chica es una gran desconocida, ¿cuéntanos tu pasado como deportista y cuándo se cruzó el atletismo en tu vida?
Siempre he sido una chica inquieta, que ha hecho mucho deporte, mis padres me apuntaron a todo: nadar, fútbol, tenis, vóley… y en este deporte es en el que más tiempo estuvo. Lo practiqué a bue nivel y hasta tercero de carrera jugué al voleibol en Superliga 2 y luego debutando en Superliga 1 jugando en los equipos de Mairena y CajaSol de Sevilla. Luego me fui a hacer el máster tras acabar la carrera a Barcelona y allí es cuando empecé a correr. Empecé porque era el deporte que más podía hacer, me ayudaba a desfogar de los estudios y me inicié con un grupo de running: el Cri Cri. Yo en aquella época salía por mi cuenta a hacer rutas por Conserolla, corriendo, andando… mi familia siempre ha sido mucho de la bici de montaña, senderismo. En este grupo del Cri Cri había gente a los que les gustaba el trail running y empezamos a salir a correr por la montaña los miércoles y poco a poco nos apuntamos a alguna carrera. Podría decir que empecé a correr esporádicamente cuando la pandemia, salía con mi hermano y de ahí fue cuando pasé a entrenar con el club.

¿Cómo fueron tus primeras competiciones?
Pues empecé haciendo algunas pruebas de ruta, recuerdo algunas medias maratones… y ya en 2024 sí fui a algunas de trail running. En aquel 2024 corrí la Maratón de Barcelona, iba sin pretensiones, para disfrutar y poco más y acabé en 3h25. Descubrí que el trail era lo que me gustaba, pero digamos que hasta 2025 no empecé a tomármelo más en serio. A finales de 2024 gané mi primera carrera, en la Antena Solidaria, un trail de 21 km en Collserola, cerca de Barcelona fue cuando empecé a tener un plan con mi entrenadora. Llegó un acuerdo del club con la marca Nike, y también gracias a un compañero de doctorado, especialista en nutrición, Eduardo García, comencé a cuidar mucho ese aspecto, con un plan para recuperar bien, para la alimentación en carrera…
Así que pasaste de hacer un atletismo popular sin más a tomártelo mucho más en serio.
Sí, ya en 2025 me preparé para debutar en la distancia maratón… y elegimos la Transvulcania. Un mes antes fue cuando empecé con el tema de la nutrición y creo que fue clave para alcanzar un buen punto de forma. Fue como estar en una nube allí, gané, estaban algunas de las mejores y me dio un subidón. Acabé tocada aquella carrera, los últimos kilómetros y estuve lesionada un tiempo después. Volví a la acción en Val d’ Arán y me lesioné de nuevo, pero después ya volví sin problemas, eso sí haciendo mucha bici y corriendo muy poco. Volví en concreto a Ultra Pirineu y me fue muy bien porque gané la media maratón y cerré el año en los Tres Días de Ibiza, que me vino muy bien, porque esas distancias me gustan mucho.
Y por fin de adentras en el trail running RFEA en este 2026
Sí, ya desde al año pasado venía teniendo contacto con Alfonso López, el responsable de trail running de la Federación Catalana de Atletismo que me decía que estaban siguiendo y a ver si iba a alguna de las carreras de selección para ir con ellos al campeonato de España. Yo iba a ir el mismo día del campeonato de Cataluña a la Tenerife Blue Trail, pero se suspendió y me fui a Chianti (Italia). Lo hice bien y quedé segunda y al final me metieron en la selección de Cataluña para el campeonato de España de Federación Autonómicas de Oviedo.

Fue mi primera vez en algo de la Federación Española de Atletismo.
Allí María volvió a estar muy bien, acabó tercera en tierras asturianas y ello la valió estar en las quinielas para poder formar parte de #EspañaAtletismo en el Europeo de primeros de junio.
Recuerdo que, tras la carrera de Oviedo, Rafa Flores me dijo que me iban a tener en cuenta para el Europeo, hubo que esperar unas semanas y luego se confirmó la selección y me alegraba mucho poder ir a ese campeonato.
Ya hemos señalado en la entradilla que eres nada menos que biomédico de formación que sigues estudiando finalizando tu tesis doctoral y formándote en tu profesión gracias a becas. ¿Desde fuera no parece muy fácil poder llevar esa vida académico profesional y tu evolución exponencial como deportista?
Sí, estoy en tecer año del doctorado, tuve en su día una beca para investigación relacionado con el máster que vine a hacer tras acabar la carrera y luego conseguí otra beca para poder desarrollar mi proyecto de tesis. Estoy en el doctorado de Bioquímica, Biología Molecular y Biomedicina. Me queda muy poco para poder acabarla. Por suerte para mí este año ha sido más tranquilo en cuento a formación y he tenido más tiempo para poder entrenarme. Hasta hace dos meses podemos decir que entrenaba 12-13 horas a la semana y desde entonces he podido sacar más tiempo para pasar a 15-20 horas. Todo es organizarse bien, para poder compaginarlo, rodearte de gente y amigos que te apoyen y un equipo en general que entienda tus circunstancias. Yo tengo un horario flexible que me permite entrar un poco más tarde y así poder doblar… y bueno es ir adaptándolo todo y los fines de semana aprovechar para los entrenos más largos.
¿Cómo sería una semana tipo en tus entrenamientos?
Como dije antes me lleva una entrenadora. Comparto con gente de mi club entrenos de trail running por Conserolla, también hacemos entrenos en pista o en terrenos más llanos por el Llobregat o me voy a la Barceloneta. Para las tiradas más largas cuando puedo voy al Montseny, iba mucho al Tibidabo, pero ahora como está cerrado pues tenemos que ir o por asfalto o salir fuera lejos de la ciudad para buscar subidas más largas. Mi pareja es corredor también, y me acompaña muchas veces.
Nosotros tocamos algunas veces la pista o terrenos llanos, como te he dicho, hacemos muchos entrenamientos en zona 2, tanto de trail running, una vez entre semana y luego la larga del fin de semana. Hago también bastantes entrenos en zona baja tanto de bici como de elíptica, que muchas veces son para aprovechar doblajes y reducir el impacto. Y luego hacemos dos días de fuerza bien estructurada y dirigida. Y también añadiría que hacemos cambios de ritmo en terrenos. Doblo de tres a cuatro días a la semana contando los dos de gimnasio.

Bueno vamos a ese día D y hora H que es cuando te proclamas subcampeona de Europa igualando la gesta de Nuria Gil en El Paso 2022. ¿Tú te veías realmente antes de salir al nivel de pelear el podio?
Cuando fuimos para el Europeo y con la lista de inscritas, me veía delante pero para hacer a lo mejor un top 5. Pero allí, los días antes empezamos a saber las bajas de última hora de algunas de las favoritas como Tove Alexandersson o Maude Mathys y alguna más… y yo llegaba muy bien, teníamos hecho un estudio de los tiempos que yo podría hacer en una carrera de ese perfil y sí que pensaba antes de salir que podría pelear por el podio, llegaba bien y confiaba en hacer mi mejor carrera.
¿Y qué nos cuentas del desarrollo de la prueba en Eslovenia?
Pues que salí tranquila, porque éramos conscientes de que había que dosificar bien, a lo mejor iba entre las 10-15 primeras, pero tranquila porque yo quería ir así al inicio en la primera subida. Es cierto que cuando coroné la primera gran subida y ver que llevaba muchas chicas delante pues piensas que hoy te van poner en tu sitio, pero yo no conocía a la mayoría de mis rivales y empecé poco a poco a verme mejor e ir pasándolas en progresión después de coronar ese punto. Era un terreno muy de correr, aunque hubo partes que tenían bastante barro y a mí eso me gustaba porque no estoy acostumbrada a terrenos muy técnicos.
Confiaba en que en la segunda mitad de carrera yo estuviera sólida y pudiera mejorar mucho la posición. Tenía la referencia de la carrera de Florencia, en la que hice lo mismo al inicio y acabé segunda.
Entre los kilómetros 12-14 empecé a adelantar a chicas que habían hecho muy fuerte la subida… yo iba a lo mío, bastante sóla y pasado el kilómetro 17-18 volví a pasar a otra chica y luego en una bajada un poco más técnica, pude pasar a dos chicas francesas. Hablamos sobre el km 25-26 y creo que me puse cuarta y me mantuve ahí. Hacia el kilómetro 30 me daban referencias de que la siguiente iba muy cerca y de nuevo en una subida la pude coger y me encontraba muy bien, pero poco después ya empecé a notarme muscularmente con algunos problemas, notaba que me subían los cuádriceps, gemelos, etc. Tuve que ir con mucho cuidado en toda la parte final que era casi todo bajada… me iban dando amagos y era la primera vez que me pasaba algo así en carrera.
En el último avituallamiento, iba ya tan apurada viendo a la que iba segunda en ese momento, que no cogí todo lo que debía, y cuando la cogí se me cayó algún gel y bueno no pude tomar lo que debía. Aunque la pasé ella se me pegó y aunque la sacaba unos metros, no conseguía descolgarla del todo… no paraba de pensar en que no me pasara nada por las limitaciones musculares que llevaba. Lo bueno es que esa parte final la habíamos reconocido con el equipo esos días allí y cuando llegué a la zona de asfalto a falta de kilómetro y medio para meta y no la tenía tan cerca y ya vi más posible la medalla de plata. Me tocó sufrir mucho en toda esa parte final y ahí fue clave que no sólo pensaba en mí sino en todo el equipo que hay detrás, en que además estábamos peleando por el puesto por equipos, aquí no corres sóla, estás con la selección española. Realmente al cruzar la meta no asimilas lo que es ser subcampeona de Europa hasta que no volví a casa y tuve varias entrevistas, me enteré del tema de las becas, etc. Eso sí, allí fui muy feliz, más que por mí porque estaban allí mis padres viéndome en directo y como decía antes también por mi equipo en general.

Cómo planteas este final de temporada después de esta medalla
Bueno pues he descansado bien una semana tras el Europeo. Y he empezado a correr sin problemas. Tengo el compromiso de Val d’Arán en su distancia de 32 km el 5 de julio. Ahí llegaré más justita, y luego tengo el gran objetivo de la OCC del Mont Blanc a finales de agosto.
Esa podemos decir que será su puesta de largo tras el subcampeonato de Europa y ella lo asume.
Está claro que allí me mediré a atletas de mucho nivel y claro, paso de ser desconocida a que ya sepan que soy la subcampeona de Europa. Hasta justo antes del Europeo no me confirmaron que estaba admitida, pero ahora todo lo que haga está orientado a esa OCC.
Y a medio y largo plazo, con tu formación actual, ahora cuando acabes la tesis y demás ¿te has planteado dedicarte más profesionalmente al deporte?
Siempre he tenido muy claro que mi vida laboral y profesional es la prioridad, pero nunca me había visto a este nivel en el deporte. Lo cierto es que el año que viene ya habré acabado el doctorado y entregado la tesis, la beca que tengo se acabará el año que viene y es cuando tendré que decidir si busco un trabajo ya en mi mundo profesional o apuesto más como deportista profesional y de élite. Es probable que cuando acabe la beca dé el salto al deporte con más dedicación, pero como digo tengo todo este año de margen para barajar todas las opciones. Para ello tendré que ver las opciones que tenga de ayudas de patrocinadores, la beca de la federación y todo esto. Si doy ese salto siempre tendré la opción de volver a lo mío, en lo que tantos años llevo formándome.
